Nuestra comprensión
Unidad sin borrar las diferencias
El universalismo reconoce que la espiritualidad puede expresarse por diferentes caminos. Las ceremonias dialogan con temas, símbolos y enseñanzas diversas sin reducirlos a una única interpretación.
Esta apertura no autoriza apropiaciones sin límites. El Santuario respeta los contextos de origen y no reivindica representación de pueblos o linajes ajenos.
No especialismo
Nadie es dueño del saber espiritual
La dirección compartida por cuatro personas expresa un principio fundador: conocimiento, servicio y responsabilidad se construyen colectivamente, sin concentrarse en una única autoridad.
Dirigentes, guardianes y participantes comparten una misma jornada humana de aprendizaje. Las distintas responsabilidades no autorizan diagnósticos o interpretaciones impuestas sobre la vivencia de otra persona.
Diversidad
Muchos colores, igual dignidad
El Santuario acoge la diversidad humana. Personas de diferentes orígenes, creencias, identidades de género, orientaciones sexuales y formas de ser son tratadas con igual respeto.
El arcoíris presente en el Santuario también representa la diversidad: colores distintos que forman un conjunto sin perder su singularidad.
Relación responsable
Respeto por los pueblos y las tradiciones originarias
El Santuario honra saberes indígenas mediante atribución, escucha y límites claros. Las vivencias se documentan como relaciones y aprendizajes, no como autorización para reproducir ritos o hablar en nombre de un pueblo.
Su formación ritual es propia y no reivindica afiliación formal con Santo Daime, União do Vegetal ni otras religiones ayahuasqueras.
Contenido elaborado y revisado por la dirección de Santuário Céu de Aparecida · Actualizado el 3 de agosto de 2026.
Fuentes y límites de este contenido
Fuentes
- Estatuto registrado de la Organização Céu de Aparecida
- Reglamentos internos, informes de actividades y directrices institucionales del Santuario

